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Endiosados en un terreno de gladiadores

Llevo relativamente poco en esto de los medios de comunicación, pero desde un principio tuve claro cómo se tenían que hacer las cosas en el nuevo escenario en el que nos encontramos. No hablo de crisis económicas, de romper la barrera del papel al digital, incluso del modelo de negocio, que sigue estando viciado por los mismos errores del pasado. El contenido es el rey. Se establece como el máximo al que debe aspirar todo comunicador, independientemente del medio en el que se trabaje. Se ha prostituido la labor comunicadora durante la última década, bien sea por periodistas acomodados o “endiosados” que no han sabido o no han querido reinventarse y evolucionar como lo ha hecho el propio medio. Sea cual sea la causa lo que está claro es que hemos pasado de vivir en un mundo donde la exclusividad parece más importante que la rapidez de la información.

He aquí el primer error que cometen todos los comunicadores profesionales. Imaginemos que un diseñador industrial crea un nuevo modelo de coche, innovador, eficiente en el consumo, responsable con el medio ambiente. Ahora imaginemos que ese diseñador, que tiene un contrato laboral, muestra su trabajo a sus jefes en la compañía, pero no quiere que salga a la luz; porque es su creación. No quiere que la competencia le copie, quiere tener “la exclusiva”. Le vicia la idea de que teniendo la exclusividad es mejor diseñador.

En un mundo donde los coches salen de las fábricas como churros sería absurdo querer ocultar un diseño innovador, ya que si lo miramos con perspectiva el que saldría perjudicado sería el ciudadano, que al final es el que compra los coches. Si la ciudadanía demanda vehículos de calidad, que consuman poco, con un buen diseño y eficientes con el medio ambiente lo que no podemos es seguir sacando el mismo tipo de coches para que nuestro diseño no sea destripado por la competencia.

Señores comunicadores, dejemos de pensar como este diseñador y ofrezcamos a nuestros clientes finales (los ciudadanos) el coche que llevan esperando durante mucho tiempo.